(LA
HERMANDAD DE MORAVIA, o UNITAS FRATRUM).
Definición y posición doctirnal
La Hermandad Bohemia y "Hermandad Morava" son la designación
popular actual de Unitas Fratrum fundada en Bohemia en 1457, renovada por el conde Zinzendorf en 1722, y todavía activa
en nuestros días. Poniendo la vida antes que las creencias, la Iglesia
de Moravia buscaba hacer presente la Iglesia viviente de Cristo
constituida o regenerada por hombres
y mujeres, buscando un punto de encuentro para los cristianos que
creían dogmas diversos. La fe personal en el Salvador crucificado
constituía el principal fundamento para la organización así establecida.
Las Escrituras son la única regla de fe, pero "nada hay sobre
el modo de inspiración, para aquella parte de los misterios que
Dios no ha querido revelar." Se admiten la Trinidad, la Caída,
el Pecado original, y la Depravación Total, pero se
rehuye la discusión sobre ello. El Amor de Dios manifestado
en Cristo - sin teorías sobre el modo - es el centro de la doctrina
y práctica moravas. La justificación solo por la fe y la necesidad
de regeneración "son colocados como hechos de experiencia personal".
La gracia santificante, la necesidad de la oración, y otros medios
públicos de gracia, un completo ritual, una disciplina estricta,
"el orden sacerdotal sin una concepción de las funciones del
episcopado", p.e. los obispos ordenan, pero el cargo episcopal
no implica poder de gobierno o administrativo (ver infra con respecto a Zinzendorf), el Bautismo
y la Cena del Señor como únicos sacramentos, y la escatología cristiana
común: Resurrección, Juicio, Cielo, Infierno; tales son los dogmas
de los que los moravos no deben apartarse, aunque se les permiten
especular sobre ellos a partir de la Escritura con entera libertad.
La historia de la antigua unitas fratrum (1457-1722)
La Hermandad Bohemia es un eslabón en una cadena de sectas que se inician
con Wyclif (1324-84) y que llegan a nuestros días. Las ideas del
inglés encontraron eco en Hus, y Bohemia mostró ser mejor tierra
para su crecimiento que Inglaterra. Wyclif y Hus fueron movidos
por un deseo sincero de reformar la Iglesia de su tiempo; los dos
se equivocaron y, sin intención, se convirtieron en padres de nuevos
grupos heréticos los Lolardos y los Husitas. El primero fue
acosado hasta su extinción en Inglaterra por los gobernantes católicos;
el último prosperó en Bohemia, gracias al apoyo nacional y real.
La condena a la hoguera de John Hus por su terca adhesión a las
condenadas doctrinas de Wyclif (en Constanza el 6 de julio de 1415)
fue considerada un insulto a la fe de la nación bohemia que, desde
que su primera conversión al Cristianismo, nunca se había desviado
de la verdad. La Universidad de Praga avanzó audazmente a vindicar
al hombre y sus doctrinas; los partidarios de trabajar para reformar
la Iglesia desde dentro rechazaban ahora la autoridad de la Iglesia
y se convirtieron en la secta husita. De inmediato crecieron las
divisiones entre sus miembros. Algunos se apartaron completamente
de la autoridad de la Iglesia y no admitieron ninguna otra regla
que la Biblia; otros sólo exigieron la Comunión bajo las dos especies
para los laicos y la predicación libre del Evangelio, con algunas
reformas menores. Los primeros, que se reunieron para el culto en
el "Monte Tabor", fueron llamados Taboritas; los últimos
recibieron el nombre de Calicistas, es decir, los partidarios del
Cáliz. Mientras tuvieron un enemigo común para luchar lo hicieron
juntos bajo la dirección de un hombre extraordinario, John Trocznowski,
conocido como Zizka (el tuerto), y durante quince años tuvo más
de un enfrentamiento con los ejércitos imperiales y los cruzados
papales enviados para aplastarle. La paz fue a la larga conseguida,
no por la fuerza de las armas sino por las hábiles negociaciones
que dieron lugar al "Pacto
de Basilea" (30 de noviembre de 1433). El acuerdo se debió
principalmente a las concesiones hechas a los Calicistas; tuvo poco
o ningún beneficio para los Taboritas. El descontento llevó a una
enemistad que terminó en la Batalla de Lipania (30 de mayo de 1434)
con la muerte de Procopio, el líder de los Taboritas, y la extinción
casi total de este grupo. El pequeño remanente, demasiado insignificante
para jugar un papel en la política, se ocultó en la vida privada,
consagrando todas sus energías a la religión. En 1457 se formó una
fracción bajo el nombre de Unión de la Hermandad (Unitas Fratrum) que se conoce generalmente como Hermandad Bohemia.
Sus contemporáneos acuñaron para ellos varias designaciones despectivas,
como Jamnici (los moradores de las cuevas) y Pivnicnici (los hombres
de la cervecería), Hermandad de Bunzlau, Picardos (corrupción de
Pickarts), etc.
El creador de
la nueva secta fue un tal Gregorio, sobrino del principal predicador
de los Calicistas, Rokyzana, cuya mente se imbuyó con la convicción
de que la Iglesia romana estaba inevitablemente y desesperadamente
corrupta. Gregorio decidió fundar una nueva iglesia de acuerdo con
las ideas de su tío y de las suyas propias acerca de lo que debía
ser una iglesia perfecta. A través de la influencia de Rokyzana
, obtuvo permiso del gobernador Jorge von Podiebrad para organizar
una comunidad en el pueblo de Kunwald cerca de Senftenberg. Miguel,
párroco de Senftenberg, y Matías, un granjero de Kunwald, se unieron
a Gregorio y pronto la comunidad contó con varios miles
de miembros. Los dogmas que les distinguían en este período inicial
eran bastante vagos: la abolición de todas las distinciones de rango
y fortuna, el nombre de cristiano era la única dignidad para todos;
la abolición de los juramentos, del servicio militar, etc. El gobernador
von Podiebrad mantuvo una estrecha vigilancia sobre la creciente
comunidad. En 1461 arrestó a Gregorio y a varias personas más, bajo
sospecha de reavivar la herejía de los Taboritas. Los acusados admitieron
que ellos no creían en la presencia real de Cristo en la Eucaristía;
pero que habían compartido el pan y el vino en sus reuniones nocturnas
como comida común. Fueron liberados pero, para evitar interferencias
futuras, Gregorio y sus compañeros huyeron al Señorío de Reichenau
dónde vivieron ocultos en las montañas. Allí, en 1464, se mantuvo
una asamblea secreta de las Hermandades de Bohemia y Moravia en
la que aceptaron como base de su credo la doctrina de que la justificación
se obtiene a través de la fe y la caridad y confiere la esperanza
de la salvación eterna. Se requirió a los ricos que abandonaran
sus riquezas y la pompa mundana y vivieran en una pobreza voluntaria. Los hermanados entregaban
sus propiedades privadas en beneficio de la Hermandad. Cualquiera
que no observara la unidad entre fe y práctica era separado de la
comunidad.
Entretanto la
persecución continuó. Los presbíteros Utraquistas (Calicistas) negaron
los Sacramentos a la Hermanad. Por lo que éstos fueron obligados
a constituir un sacerdocio de su propio credo. Fueron elegidos un
obispo y varios sacerdotes a suertes y la separación de los Utraquistas
se consumó. El cabeza de los valdenses austriacos, que se creía
que había recibido la consagración de un verdadero obispo,
ordenó obispo al ex-párroco, Miguel, y éste consagró obispo
a su amigo, Matías y ordenó a varios sacerdotes. El nuevo obispo
Matías de Kunwald reordenó a su consagrador, para convertirlo en
un verdadero sacerdote de la Hermandad. Esto ocurrió en 1467 en
el sínodo de Lhotka, cerca de Reichenau dónde también
se rebautizó a todos los presentes. La brecha con Católicos
y Utraquistas estaba completa y la Hermandad comenzó a ordenar su
comunidad según el modelo de "la primitiva iglesia. El
gobierno centrado en un concilio presidido por un juez. Cuatro
ancianos, o superiores, ejercían el poder episcopal. Los presbíteros
no tenían propiedades y fueron animados al celibato. Se exigía la
más estricta moralidad y modestia del creyente. Fue prohibido todo
acto con apariencia de lujo; sólo se permitían los juramentos y el
servicio militar en casos muy excepcionales. Los pecados públicos
debían ser confesados públicamente, y eran castigados con multas
eclesiásticas o expulsión. Un comité de mujeres vigilaba con severidad
implacable la conducta de sus hermanas.
Una nueva persecución
siguió rápidamente al sínodo de Lhotka. La Hermandad defendió su
causa con copiosos escritos, pero en 1468 muchos de ellos fueron
encarcelados y torturados, alguno fue quemado en la hoguera. La
muerte del gobernador Jorge von Podiebrad en 1471 trajo algún alivio.
El Hermano Gregorio murió en 1473. Desde 1480 Lucas de Praga se
convirtió en su lider. Gracias a él y a la tolerancia concedida
a la Hermandad por el rey Ladislao II, ésta aumentó rápidamente
en número. A finales del siglo quince había 400 comunidades. El
intento del Papa Alexandro VI de reconvertir a la Hermandad (en
1499) se mostró inútil. Justo en este momento, unas rencillas internas
en la "Unión de la Hermandad" llevaron a una nueva persecución.
Los Amositas, llamados así por su líder, el Hermano Amos, acusaron
la hermandades más moderadas de fomentar una oposición violenta
al Gobierno en imitación a sus antepasados espirituales, los Taboritas.
El rey Ladislao II emitió un decreto prohibiendo las reuniones de
la Hermandad con la amenaza de graves sanciones. En muchos lugares,
sin embargo, el decreto fue desoído y poderosos terratenientes continuaron
protegiendo la Hermandad. Una vez más el rey acudió a medidas más
apacibles. En 1507 invitó a los jefes de la Hermandad a encontrarse
con los Utraquistas para dialogar en Praga. La Hermandad envió a
unos compañeros toscos, iletrados,
incapaces de dar la respuesta a las preguntas de los profesores.
El rey consideró esto como un insulto y pidió suprimir todas las
reuniones de los Picardos", quemar todos sus libros y
encarcelar a todos los recalcitrantes (1508).
La Hermandad comenzó a buscar la simpatía
extranjera. Erasmo los felicitó por su conocimiento de la verdad,
pero se negó a comprometerse con ellos más allá. Lutero objetó a
su doctrina sobre la Eucaristía, al celibato de su clero, a la práctica
de rebautizar, y a la creencia en los siete sacramentos. El hermano
Lucas respondió con una agudo panfleto y, habiendo comprobado el
bajo nivel de disciplina eclesial entre los luteranos de Wittenberg,
cesó todos los esfuerzos de unión. Al mismo tiempo (1525) Lucas
rechazó las doctrinas de Zwinglio que alguna Hermandad estaban intentando
introducir. Tras la muerte de Lucas (1528) el gobierno de la Hermandad
pasó a manos de hombres aficionado a innovaciones, entre los cuales
el más notable fue John Augusta. Augusta volvió a abrir las negociaciones
con Lutero y modificó su credo y así que ganó la aprobación del
reformador, pero la unión de las dos sectas fue de nuevo impedida
por la baja disciplina moral de los luteranos en Bohemia y Moravia.
Augusta abogaba por una disciplina eclesial más estricta, pero Lutero
lo despidió, diciendo: "Sea usted el apóstol de los bohemios,
yo seré el apóstol de los alemanes. Haga como manden las circunstancias,
nosotros haremos el mismo aquí" (1542). Pronto los estados
bohemios fueron llamados por Carlos V a unirse en su guerra contra
la liga de Esmalcalda. Los Católicos y antiguos Utraquistas obedecieron,
pero los protestantes bohemios, habiéndose reunido en casa del hermano
Kostka, establecieron un gobierno
provisional compuesto de ocho miembros, cuatro de los cuales pertenecían
a la Hermandad, y nombraron un general para llevar a los rebeldes
armados a Sajonia contra el emperador. La victoria de Carlos sobre
los esmalcaldianos en Muhlberg (1547) no dejó a los rebeldes más
elección que someterse a su rey, Fernando I. La Hermandad, que habían
sido la cabeza instigadora de la rebelión, fue condenada ahora a
la extinción. John Augusta y su socio, Jacob Bilek, fueron a prisión;
las reuniones de la Hermandad fueron prohibidas en todo el reino;
aquéllos que se negaron a someterse fueron desterrados. Muchos se
refugiaron en Polonia y Prusia (1578); aquéllos que permanecieron
en el país se unieron, al menos pro forma, al partido de los Utraquistas.
A causa de la indulgencia de Maximiliano II y la propensión hacia los protestantes, la
dieta Bohemia de 1575 redactó la Confesión de fe Bohemia"
en la que los principios de la Hermandad encontraron a expresión
junto con los de los luteranos. Bajo Rodolfo II (1584) la persecución
resurgió y duró con mayor o menor intensidad hasta 1609, cuando
la Carta constitucional de Rodolfo II concedió el ejercicio libre
de su religión a todos los protestantes. Pronto, sin embargo, el
cese de la opresión externa hizo que la disensión interior apareciera
entre los protestantes. Un consistorio, compuesto de luteranos y
Hermanos, fue incapaz de mantener la paz y la unión entre los dos
grupos. Fernando II, después de su victoria sobre los bohemios rebeldes
en la Montaña blanca, cerca de Praga (1620), les ofreció la opción
entre el Catolicismo y el destierro. Muchas hermandades emigraron
a Hungría, pero un número mayor al norte de Polonia dónde se establecieron
en Lissa . Hay incluso hasta el momento en ese distrito siete comunidades
que se llaman Hermandad, aunque su confesión de fe es la helvética.
En la Silesia prusiana hay también tres comunidades de la Hermandad
que proclaman su descendencia de la Hermandad Bohemia.
La hemandad de bohemia e inglaterra
Durante el reinado
de Maximiliano II y Rodolfo II, la Hermandad Bohemia disfrutó de
un período de prosperidad que les permitió establecer relaciones
con las iglesias protestantes más jóvenes. Enviaron estudiantes
a Heidelberg y, al menos uno, a Oxford. En 1583, "Bernardus,
John, un moravo", fue autorizado a suplir a B.D. Había estudiado
teología durante diez años en las universidades alemanas y había
ido ahora a las universidades de Escocia. Este Bernardus, sin embargo,
no ha dejado rastro, excepto la entrada antes citada en el registro
de Oxford. El hombre que principalmente llevó la Hermandad ante
la Iglesia anglicana fuera Juan Amós, de Comna, generalmente conocido
como Comenius. Como estudioso y educador fue invitado por sus amigos
ingleses a ayudar a mejorar el estado y la administración de las
universidades, entonces bajo estudio en el parlamento. La irrupción
de la Guerra Civil dejó todos estos planes en nada y Comenius regresó a Alemania en 1642. Su influencia
en Inglaterra le permitió suscitar varias colectas para su iglesia,
severamente perseguida en Polonia: las tres primeras fracasaron,
pero la cuarta, autorizadoa por Cromwell, produjo 5.900 £, de las cuales la Universidad de Cambridge aportó 56. Esto fue en
1658-59. La comunicación con la Iglesia anglicana se mantuvo ininterrumpidamente
hasta que los restos de la antigua Hermandad menguaron y fueron
absorbidos por otras confesiones evangélicas. Cuando la Hermandad
renovada se estableció en Inglaterra se benefició por la memoria
de las relaciones amistosas anteriores.
La historia de la hermandad renovada
Las persecuciones
externas y las disensiones internas provocaron la extinción casi
total de la Hermandad de Bohemia. El pequeño pero fiel resto fue,
sin embargo, destinado para florecer en un nuevo y vigoroso movimiento
religioso bajo el nombre de Hermandad de Moravia. El fundador y modelador
de esta segunda Unitas Fratrum
fue el pío y práctico conde Zinzendorf (n. 1700, m. 1760). En 1722
el pastor luterano Rothe, de Berthelsdorf en la alta Lusatia, presentó
al conde, al que cedió su vivienda, a un carpintero de Moravia llamado Christian David. Este hombre había sido comisionado por sus correligionarios
para buscar una concesión de tierra dónde pudieran practicar libremente
su religión. Zinzendorf era desconocedor de la historia y los dogmas
de la Hermandad Bohemia, pero en su caridad, les concedió la tierra
deseada, en las laderas de Hutberg en la parroquia de Bertlesdorf.
En corto espacio de tiempo, los emigrantes de Moravia fundaron una
colonia llamada Herrnhut. Los colonos celebraban a en el templo
de la parroquia luterana. Dos años después llegaron desde Zauchenthal
en Moravia cinco jóvenes plenamente conscientes de ser los verdaderos
miembros de la antigua Hermandad Bohemia. Al momento
se iniciaron las luchas religiosas, con gran enojo del conde Zinzendorf
y sus amigos. El conde no tardó en percibir que los colonos, simples
jornaleros y artesanos, se preocupaban más de lo concerniente a
la disciplina de la iglesia y de las normas de vida cristianas que
del dogma. Por tanto se puso a elaborar una constitución para una
comunidad en la que la religión debía ser la preocupación principal
y el lazo de unión. Abandonó Dresde y, con la licencia del pastor,
comenzó a trabajar como catequista laico entre la Hermandad en Herrnhut.
La comunidad se reunía para sus servicios religiosos en su propio
ayuntamiento dónde uno de los hermanos, elegido a suertes o por
la asamblea, actuaba como ministro. En 1731 se separaron de la iglesia
parroquial y agregaron a sus servicios habituales la celebración
de la Cena del Señor. Estaban divididos en "coros" según
la edad, sexo, y profesión; cada coro se gobernaba por ancianos
(hombres y mujeres), pastores, y administradores escogidos entre
sus miembros. Los coros femeninos se distinguían por sus vestidos.
Las viudas, los jóvenes solteros, y las chicas formaban coros separados
bajo la vigilancia de ancianos. Todo en Herrnhut estaba controlado
por el Consejo de Ancianos, incluso el matrimonio, sujeto a la autorización
de la suerte. Se hacía provisión para los pobres y enfermos, para
las reuniones de oración y todo lo demás. Los Diáconos, actuando
en nombre de los Ancianos, administraban las crecientes propiedades
de la comunidad por las donaciones. Se cuidó mucho la educación
de la juventud, Zinzendorf estaba ansioso por levantar una generación
que perpetuara su trabajo. La organización de la renovada Hermandad
estuvo completa en 1731. Llevaba el sello de la personalidad de
su fundador, un hombre profundamente religioso, criado en el pietismo
de Spencer por las dos señoras nobles que lo educaron, y bien enterado
de la vida católica desde su estancia en París. Tan pronto como
la fundación se solidificó en Herrnhut, Zinzendorf empezó a pensar
en el trabajo misionero. Su conexión personal con la corte danesa
lo llevó a elegir las posesiones danesas en las Indias Orientales
y Groenlandia como campo de trabajo. Sus primeros misioneros se
enviaron en 1732 y 1733. Sintiendo, sin embargo que como simple
hombre laico no podía conferir bien poderes misioneros, fue ordenado
en Tubingia en 1734 y, es más, recibió la consagración episcopal
del reformado predicador de la corte Jablonsky de Berlín, en cuyo
la familia había sido - o se decía que había sido conservado,
el episcopado moravo, originado en 1467 por un obispo valdense válidamente
ordenado. La persecución no tardó en llegar. Los luteranos ortodoxos
se volvieron los peores enemigos de la Hermandad. El Gobierno Imperial
en Viena objetó fuertemente a su propaganda en Bohemia que provocó
la emigración de austriacos y sembró el descontento en la región.
Bajo la presión imperial el rey de Sajonia desterró a Zinzendorf
"para siempre". El celoso conde hizo buen uso de su destierro.
Durante los diez años (1737-47) de su ausencia de Sajonia fundó
congregaciones en Holanda, Inglaterra, Irlanda, América; se levantaron
nuevas en Alemania en Herrenhag, Neuwied, Gnadenfrei, Gnadenberg,
y Neusatz. Zinzendorf mostró una especial predilección por el establecimiento
en Londres. En 1750 fijó su residencia en la capital inglesa y desde
allí gobernó la "Unión de la Hermandad". Pero en 1755
regresó a Herrnhut que se había convertido y seguía siendo el centro
de toda la administración. Hasta la actualidad el Consejo
Provincial de Ancianos de Alemania" ocupa la propia casa de
Zinzendorf en Berthelsdorf. El toque final del nuevo sistema eclesial
fue la libertad disfrutada por aquéllos que se unieron para mantener
su confesión luterana, reformista o morava a la que pertenecían,
y que eran puestos bajo el gobierno de un Anciano de su misma creencia.
Este rasgo peculiar muestra la despreocupación del fundador por
el dogma y el gran valor dado a la práctica cristiana y a la disciplina
eclesiástica. Mantuvo que fe y justificación sólo podría encontrarse
por individuos que eran, o se convertían, en miembros de una comunidad
religiosa. Por mucho que, en esto y en otros puntos, copió a la
Iglesia católica, al final se adhirió fielmente a la Confesión de
Augsburgo y obtuvo del Consistorio en Dresde el reconocimiento oficial
de que la Hermandad de Moravia
seguía la misma fe. También consiguió, tras largas
luchas, el reconocimiento de la Hermandad por el gobierno sajón.
Cuando, lamentado por todos, murió en 1760, su trabajo y su espíritu
se mantuvieron vivos en el cuerpo fuertemente organizado de la "Unión
de la Hermandad". No ha habido cambios materiales desde que,
en 1775 la Hermandad, congregada en un sínodo en Barby, adoptó la
siguiente declaración de principios:
"La doctrina
principal a la que la Iglesia de la Hermandad adhiere, y que debemos
conservar como un tesoro inestimable confiado a nosotros, es esto:
Que por el sacrificio por el pecado, hecho por Jesús Cristo y solo
por éste, la gracia y liberación del pecado han sido
obtenidas para toda la humanidad. Por consiguiente, nosotros
queremos, sin disminuir la importancia de cualquier otro artículo
de la fe cristiana, firmemente mantener los siguientes cinco puntos:
(1) La doctrina de la depravación universal del hombre: que no hay
salvación en el hombre, y que, desde la Caída no tiene ningún poder que salga de él para ayudarse. (2) La doctrina
de la divinidad de Cristo: que Dios, el Creador de todas las cosas,
se manifestó en la carne, y nos reconcilió con Él; que Él es antes
de todas las cosas y que en Él todas las cosas existen. (3) La doctrina
de la expiación y satisfacción hecha para nosotros por Jesús Cristo:
que Él se entregó por nuestras ofensas y resucitó para nuestra justificación
y que solo por Sus méritos recibimos libremente el perdón de los
pecados, la fe en Jesús y la santificación de cuerpo y alma. (4)
La doctrina del Espíritu santo y la operatividad de Su gracia: que
es Él quién el afirma en nosotros la convicción de pecado, la fe
en Jesús, y la pureza del corazón. (5) La doctrina de los frutos
de fe: esta fe debe evidenciarse obedeciendo los mandamientos de
Dios, desde el amor y la gratitud".
La fe en la
Redención y la entrega completa a Cristo (con el cual en 1741 se
realizó un convenio espiritual) se mantienen por ser la esencia
misma de la religión. La voluntad de Cristo se determinaba por suertes
como en la autorización final en caso de matrimonio (hasta 1820),
en la elección de superiores (hasta las 1889), etc. Zinzendorf gobernó
como obispo sobre todas las comunidades, en Europa y América, pero
desde su muerte el cargo episcopal se mantiene únicamente como un
mero título. En 1857 la Unión británica y americana se independizaron;
el único lazo de unión es ahora el Sínodo General que se reúne una
vez cada diez años.
Los moravos en inglaterra
Los principios de
la Iglesia de la Hermandad en Inglaterra son un capítulo interesante
en el intercambio de pensamiento entre Alemania y ese país. La dinastía
alemana en el trono inglés había atraído una gran colonia de sus
compatriotas; hacia la mitad del siglo decimoctavo, Londres solo
contaba entre 4000 y 5000 alemanes entre sus habitantes. Éstos deberían
tener naturalmente simpatía con la Hermandad. Pero las Sociedades
Religiosas fundadas por el Doctor Smithies, cura de St. Giles,
y el Dr. Horneck, del bajo Palatinado, junto con los escritos de
William Law -el padre del
reavivamiento religioso del decimoctavo siglo- había preparado las
mentes de muchos ingleses para una comida espiritual más fuerte
que la que les era ofrecida por la religión establecida. Horneck
era un Pietista alemán, y William Law, en su Seria llamada,
fijó una norma de perfección un poco más suave que el monaquismo
católico. John Wesley, que
confiesa fue estimulado en su actividad por William Law, inicialmente
encontró la satisfacción de sus deseos espirituales en el la Hermandad
Morava. Él, con tres otros metodistas de Oxford, se reunieron con
el obispo moravo Nitschmann y veinte hermanos en Gravesend dónde
estaban esperando el buque para llevarlos a Georgia (1736). Los
ingleses quedaron favorablemente impresionados por el fervor religioso
de los alemanes, y surgió entre ellos una amistad fructífera. Ya
en 1728 Zinzendorf había enviado a Inglaterra una delegación encabezada
por el moravo Johann Toltschig
para decir a los que no estaban deslumbrados por sus
lujurias, a aquellos cuyos ojos había abierto Dios, lo que Dios
les tenía preparado". La condesa Sofía el von Schaumburg-Lippe,
dama de la corte inglesa, usó su influencia en su favor, pero fue
incapaz de neutralizar la oposición del capellán luterano de la
corte, Ziegenhagen. La embajada tuvo ninguno o escasos resultados.
Otras visitas siguieron por intervalos, la mayoría de ellas por
misioneros y emigrantes en su camino hacia América. Con ocasión
de una de estas visitas el propio Zinzendorf indujo a algunos jóvenes
a formar una sociedad para la lectura de la Biblia, la edificación
mutua, la abstención de las controversias teológicas, el amor fraternal,
etc. Fue el primer paso hacia la realización de sus ideales en Inglaterra.
El próximo escalón fue Peter Boehler, celoso predicador entre las
sociedades religiosas y las clases obreras.
Fue Boehler el que fundó la sociedad religiosa en Fetter Lane de la que John
Wesley fue miembro, y para la que ideó la mayoría de las normas;
también parece debido a la influencia de Boehler el que John y Charles
Wesley "encontraran la conversión" (junio, 1738), todavía
no una conversión exactamente del tipo de moravo. Una visita de
John Wesley a los centros alemanes le hizo entender que en la Hermandad
no había sitio para dos hombres como Zinzendorf y Wesley, ambos
líderes por naturaleza, que tenían poco en común. Poco a poco Wesley
se apartó de la Hermandad, y su amistad anterior se convirtió en
abierta hostilidad (12 noviembre, 1741), según el diario de Wesley).
En una reunión en Fetter Lane, Wesley acusó a la Hermandad de sostener
doctrinas falsas y abandonó la sala exclamando: "Permita a
aquéllos que están de acuerdo conmigo seguirme." Unos dieciocho
o diecinueve de los miembros le siguieron, el resto aclamaron a
la Hermandad como su guía. Así una asociación religiosa de la iglesia
de Inglaterra se convirtió una asociación de la Hermandad. Después
de su ruptura con Wesley, la Hermandad empezó a trabajar por su
propia cuenta en Inglaterra. El profesor Spangenberg organizó la
joven iglesia con un especial talento, y su actividad se extendió
lejos y extensamente en las provincias, incluso en Escocia e Irlanda,
pero su éxito más grande fue en Yorkshire. Ellos también se encontraron
con alguna persecución de personas que los confundían con los metodistas.
El estado legal de la Hermandad estaba por determinar. No deseaban
ser clasificados como Disidentes, aquellos que habían sido separados en algún
momento de la iglesia anglicana y, por otro lado, la iglesia anglicana,
los repudió porque no tenían
los órdenes anglicanos ni usaban el Libro de Oración Común. El arzobispo
Potter les concedió únicamente la tolerancia otorgada a los protestantes
extranjeros. Para obtener una autorización de un juez de paz tuvieron
que adoptar un nombre, y Spangenberg decidió el de Hermandad
Morava, anteriormente de la Comunión anglicana. Este nombre
implicó una nueva denominación y llevó a la formación inmediata
de la primera congregación de Hermandades de nacionalidad inglesa
(1742). Zinzendorf puso
grandes objeciones al nombre de moravos que se daba a su Hermandad
a los que él consideraba como una ecclesiola
in ecclesiâ, una iglesia pequeña selecta dentro de una mayor,
qué debería existir en cualquier denominación. La designación propuesta,
Antiguos luteranos protestantes, desagradaba a los miembros
ingleses. Ellos se aferraron resueltamente a los nombres "Unión
de la Hermandad" y "Moravos" como sus designaciones
oficiales y populares, y el "Acta para animar a las personas
conocidas por el nombre de Unitas Fratrum o Unión de la Hermandad
a establecerse en las colonias de Su Majestad, publicada en 1749,
da la sanción oficial al antiguo nombre, reconociendo la pertenencia
de la Hermandad a una iglesia protestante y episcopal,
y manteniendo su conexión con Alemania.
Los inicios de la iglesia morava en américa
En 1734 Zinzendorf
obtuvo para treinta familias de desterrados Schwenkfelders (los
adeptos de Kaspar von Schwenkfeld) un hogar en Georgia, que en ese
momento se había separado de Carolina para servir como asilo
para los deudores insolventes y para personas que huyen de la persecución
religiosa. Estos desterrados, sin embargo, prefirieron unirse
a una colonia más antigua en Pennsylvania. La Hermandad concebía
el plan de seguridad en Georgia, un lugar de refugio en tiempo de
persecución. El gobernador general, Oglethorpe, les concedió 500
acres, y Spangenberg, el negociador, recibió una donación de 50
acres para él, una parte del lugar que la ciudad de Savannah ocupa
actualmente. Los primeros once inmigrantes alcanzaron Savannah el
17 de abril de 1734, conducidos por Spangenberg. El obispo Nitschmann
llevó otros veinte, el 7 de febrero de 1736. El trabajo de evangelización
y colonización se inició rápidamente con gran vigor y continuó con
más coraje que éxito. El clima, las guerras, las enemistades externas
e internas, frenaron el crecimiento y entumecieron la organización
de la Hermandad.
La situación actual del grupo moravo
El resultado de sus
esfuerzos durante 175 años se muestra en las estadísticas adjuntas,
y puede leerse en detalle en las "Transacciones de la Sociedad Histórica Morava", Vol. VI:
Las estadísticas para América (de "The Moravian", 13 de marzo de 1907).
- El 1 de enero de 1907, había en los cinco distritos norteños de
América 96 congregaciones con 13.859 comulgantes, 1,194 no-comulgantes
y 5,316 niños; un número total de miembros de 20.369; un aumento
de 228 desde el año anterior. En las escuelas dominicales había
9.666 alumnos con 1.156 funcionarios y maestros, un número de total
miembros de 10.822, contra 11.012 en el año precedente, implicando
una pérdida de 187. Los ingresos de diversas fuentes: a 31 de diciembre
de 1906, 145.517,67 $; una disminución de 8.006,19 $ desde 1905.
Los gastos equilibrados exactamente con los ingresos. En la Provincia
del sur de América había el 1 de enero de 1907, 3.703 comulgantes,
320 no-comulgantes, 1.819 niños; en total, 5.842. las escuelas dominicales
tenían 3.883 alumnos, 323 funcionarios y maestros; en total, 4.206.
- el número total de miembros en ambas provincias: 26.211 contra
25.877 en 1906 - un aumento de 334.
En Gran Bretaña e Irlanda, la Iglesia de Moravia
contaba el 31 de diciembre de 1906, con 41 congregaciones, con un
número total de miembros de 6.343; un aumento de 211 desde 1905;
5.072 alumnos atendían las escuelas dominicales, con 568 maestros;
había también 213 alumnos, con 5 maestros, en 5 colegios y 305 escolares,
con 38 maestros, en 5 internados.
La provincia alemana, a 31 de diciembre de 1905, tenía 25 congregaciones,
con un número total de miembros de 7.958 de los cuales 5.795 eran
los comulgantes; 50 centros misioneros atendían a aproximadamente
70.000 (la "Diáspora").
Los lugares de misión de los moravos: En América del Norte, Labrador, comenzado en 1771; Alaska, 1885; California, 1890.-En Centroamérica,
la costa de los mosquitos, 1849.-En América del Sur, Surinam, 1735,
Demerara, 1878.-En las Indias Orientales, Jamaica, 1754; Sto. Tomé, 1732, San Juan., 1754; Santa. Cruz,
1740; Antigua, 1756; San. Kitts, 1777; Barbados, 1765; Tobago, 1790;
Trinidad, 1890.-en Africa, colonia del Cabo, este y oeste, 1736;
Africa Oriental alemana, 1891.-en Asia, Himalaya Oriental, 1853;
Jerusalén, leprosería, 1867.-en Australia, Victoria, 1849; Queensland
meridinal, 1891. El trabajo lo realizaban 470 misioneros de los
cuales 76 eran nativos. También se cuentan Bohemia y Moravia entre
los campos de misión. El trabajo de misión allí, así como de las
misiones extranjeras, es un compromiso de unión de todas las provincias
de la iglesia. En diciembre de 1905, el número total de miembros
era de 984; los ingresos (de que los que 111 £ eran de la provincia
británica), 1.761 £, 16/4; gastos, 1.991 £, 10/9.
CAMERARIUS, Historica narratio de Fratrum
orthodoxorum ecclesiis in Bohemia, Moravia, et Polonia (Frankfurt,
1625); BOROWY, s. v. Bruder, Bohmische in Kirchenlex., II; HAMILTON,
Una historia de la Iglesia de Moravia, o la Unitas Fratrum (Belén,
Pa., 1900); WAUER, Los Principios de la Iglesia de la Hermandad
en Inglaterra (Baildon, cerca de Shipley, Yorks, 1901); The Moravian
(el órgano oficial del N. Prov. de Unitas Fratrum en América); El
Mensajero Moravo. ver también
la bibliografía asignada a SCHWEINITZ, Historia de la Unitas
Fratrum.
J.
WILHELM
Transcribed por Thomas M. Barreto.
Dedicado a la unidad de los cristianos en el nombre
de Jesús
Traducido por Quique Sancho.