El Monasterio de las Ursulinas en Québec es la
más Antigua institución educativa para mujeres en Norteamérica. Su historia comienza el 1 de agosto de 1639, cuando sus primeros
miembros llegaron a Canadá, 31 años después de que Champlain fundara
Québec (en 1608) y sólo cuatro años después de su muerte.
Marie Huyard de l'Incarnation, declarada Venerable por la
Santa Sede en 1874, estableció el monasterio junto con una acaudalada
viuda de Alen en Normandía. Después de 10 años de viudez, Marie Huyard de l'Incarnation había ingresado
a la comunidad de las Ursulinas en Tours. Su primer biógrafo fue
su hijo, Dom Claude Martin, un Benedictino, que murió en olor de
santidad, en 1696. Su obra
"Vida de la Venerable Madre de la Encarnación" (La Vida
de la Venerable Madre de la Encarnación) fue aprobada (en 1677),
por el venerable obispo Laval. Bossuet (en su obra Etats d'oraison, IX) le
da a Marie de l'Incarnation el nombre de "La Teresa de su tiempo
y del Nuevo Mundo. Las
credenciales reales que aprobaban la fundación, firmadas por Luis
XIII, están fechadas en 1639. Después
de tres años en la parte baja de la ciudad, cerca de la Habitation
de Champlain, las monjas se trasladaron (en 1642) al convento construido
en el terreno que todavía ocupan, que les fuera cedido (en 1639)
por la Compañía de la Nueva Francia.
Sus primeras alumnas fueron indias, con las que tuvieron
más éxito que el que lograron los jesuitas con los niños nativos.
Marie de l'Incarnation aprendió a dominar por completo los difíciles
dialectos indios, elaboró diccionarios de Algonquin e Iroquois,
escribió también la historia sagrada en el primero de estos dos
idiomas y un catecismo en el segundo.
El primer monasterio se incendió en 1650, pero pronto fue
reconstruido. Las Constituciones, escritas por el padre Jérôme
Lalemant, tío del mártir jesuita Gabriel Lalemant, combinaron las
reglas de las dos Congregaciones de París y Bordeaux, y fueron observadas
hasta que (en 1681) el obispo Laval se pronunció a favor de las
anteriores, que obligan a sus miembros, por un cuarto voto, a dedicarse
a la enseñanza de las niñas.
El monasterio compartió en todo momento el destino
del país. Entre 1661 y 1662
fue amenazado por los indios Iroquois, y uno de sus capellanes,
el sulpiciano Vignal, fue masacrado y devorado por estos salvajes,
cerca de Montreal. Soportó el sitio y el bombardeo de Québec por
Phips (en 1690) y por Wolfe (en 1759).
Después de la fatídica batalla del 13 de septiembre de 1759,
el héroe francés Montcalm fue enterrado de noche en la capilla del
convento. El primer gobernador inglés, Murray, utilizó
parte del monasterio como su cuartel general.
En esa ocasión, las raciones suministradas a las mojas para
cuidar de los heridos y enfermos sirvieron para que éstas no murieran
de inanición. Tanto los gobernadores como los virreyes ingleses
y franceses, siempre simpatizaron con la institución.
La fundadora, quien murió en 1672, un año después
de Madame de la Peltrie, practicaba la devoción al Sagrado Corazón
de Jesús y la había establecido en el claustro muchos años antes
de la revelación a la bienaventurada Margarita María.
La primera celebración de esta fiesta en el nuevo mundo tuvo
lugar en este monasterio el 18 de junio del año 1700 (Mandement
del obispo de St-Vallier, de marzo 30 de 1700). El registro de la Confraternidad del Sagrado Corazón comienza en
1716. Clemente XI (1718)
la enriqueció con indulgencias.
Su primera superiora, elegida en 1760, después de la conquista,
fue Esther Wheelwright una cautiva de Nueva Inglaterra, rescatada
de los Abenakis por el jesuita Bigot, y protegida del primer gobernador,
Vaudreuil. Además de los
franceses, los irlandeses, los escoceses y los norteamericanos que
han contribuido con miembros de esta comunidad, Canadá, también
le ha dado distinguidas súbditos a este claustro, con la madre Cecilia
O'Conway de la Encarnación, primera monja de Filadelfia y una de
las primeras asociadas de la madre Seton, entre las más prominentes. La lista de ex-alumnas no es menos notable.
Se destacan entre sus egresadas Jeanne Le Ber, la santa "reclusa
de Montreal", y la Venerable Madre D'Youville, fundadora de
las Hermanas Grises de Montreal. El monasterio de Québec fundó conventos en
Three Rivers (1697), Roberval (1882), Stanstead (1884), y Rimouski,
con escuelas normales (1906), y envió además misioneras a Nueva
Orleáns (1822), Charlestown (Boston) (1824), Galveston (1849), y
Montana (1893). Durante la Revolución, varios refugiados franceses
actuaron como capellanes del monasterio, con el Abad L.-P. Desjardins,
como el más notable de ellos. Este
Abad, quien falleció en Francia, fue Vicario General de París. A través de él se obtuvieron las valiosas pinturas
de Philippe de Champaigne,
Lebrun, Collin de Vermont, Peter of Cortona, y otros que decoran
la capilla.
Glimpses
Of The Monastery (Quebec, 1897); CHAPOT, Histoire de la V n. Marie
de l'Incarnation (Paris,1892); Les Ursulines de Qu bec (Quebec,
1863); RICHAUDEAU, Lettres de la Vén. Marie de l'Incarnation (Tournai,
1876); CASGRAIN, Histroire de la Vén. M. del Incarnation (Quebec,
1864); La Vén. Marie de l'Incarnation (Paris, 1910).
LIONEL LINDSAY
Trascrito por Catherine A. Twohill
Dedicado a las monjas que
me educaron junto con tantas otras
Traducido por Rosario Camacho-Koppel
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