(VLADIMIR
o VOLODOMIR)
Gran
Duque de Kieff y toda Rusia, nieto de Santa Olga, y primer gobernante
ruso en abrazar el Cristianismo, nació en 956; murió en Berestova el
15 de julio del 1015. Santa Olga no pudo convertir a su hijo y sucesor,
Sviatoslav, pues vivió y murió pagano, educó a su hijo Vladimir como
un jefe pagano. Sviatoslav tuvo dos hijos legítimos, Yaropolk y Oleg,
y un tercer hijo, Vladimir, nacido de su favorita corte Olga Malusha.
Poco antes de su muerte (972) otorgó a Yaropolk el Gran Ducado de Kieff
y dio a Oleg la tierra del Drevlani (ahora Galicia).
La antigua capital Rusa de Novgorod
amenazó rebelión y, como ambos príncipes se negaron a ir allá, Sviatoslav
confirió su soberanía sobre el joven Vladimir. Mientras tanto estalló
la guerra entre Yaropolk y Oleg, y el primero conquistó el territorio
de Drevlanian y destronó a Oleg. Cuando llegaron estas nuevas a Vladimir
temió una suerte similar y huyó hacia los Varangianos (Variags) de Escandinavia
en busca de ayuda, mientras Yaropolk conquistaba Novgorod y unía Rusia
bajo su cetro. Pocos años más tarde Vladimir regresó con una gran fuerza
y retomó Novgorod. Llegando a ser más atrevido, hizo la guerra contra
su hermano hacia el sur, tomó la ciudad de Polotzk, mató a su príncipe,
Ragvald, y se casó con su hija Ragnilda, la novia prometida de Yaropolk.
Luego presionó sobre Kieff y la sitió. Yaropolk huyó a Rodno, pero no
pudo permanecer allí, y finalmente murió a su rendición al victorioso
Vladimir; el último, por consiguiente, se hizo soberano de Kieff y toda
Rusia en 980. Como un príncipe pagano Vladimir tuvo cuatro esposas,
además de Ragnilda, y por ellas tuvo diez hijos y dos hijas. Desde los
días de Santa Olga, la Cristiandad, que originalmente fue establecida
entre los Eslavos del este por Santos Cirilo y Metodio, había estado
haciendo progreso silencioso en todas partes del suelo de Rusia (ahora
Austria oriental y Rusia) y había comenzado a cambiar considerablemente
las ideas paganas. Fue un período similar a la era de la conversión
de Constantino.
No obstante este transfondo de ideas
Cristianas, Vladimir erigió en Kieff muchas estatuas y santuarios (trebishcha)
a los dioses paganos Eslavos, Perun, Dazhdbog, Simorgl, Mokosh, Striborg,
y otros. En 981 sometió las ciudades de Chervensk (ahora Galicia), en
983 venció a los indómitos Yatviags en la costas del Mar Báltico, en
985 peleó con los Búlgaros en el bajo Volga, y en 987 planeó una campaña
contra el imperio Greco-Romano, en el curso de la cual llegó a interesarse
en la Cristiandad. La Crónica de Néstor relata que él mandó enviados
a los países vecinos por información concerniente a sus religiones.
Los enviados informaron desfavorablemente con respecto a las que seguían
los Búlgaros (Mahometanos), los Judíos de Kazar, y los Alemanes con
sus sencillas iglesias Latinas misioneras, pero estaban encantados con
el solemne ritual Griego de la Iglesia Griega (Santa Sofía) de Constantinopla,
y recordaron a Vladimir que su abuela Olga había abrazado esa Fe. El
año siguiente (988) sitió Kherson en la Crimea, una ciudad dentro de
las fronteras del Imperio Romano oriental, y finalmente la tomó cortando
su suministro de agua. Entonces mandó enviados al Emperador Basilio
II en Constantinopla para pedir a su hermana Ana en matrimonio, agregando
una amenaza de marchar sobre Constantinopla en caso de rechazo. El emperador
contestó que una Cristiana no se podría casar con un pagano, pero que
si Vladimir fuese un príncipe Cristiano, él aprobaría la alianza. A
esto Vladimir contestó que él ya había examinado las doctrinas de los
Cristianos, estaba inclinado hacia ellas, y estaba listo para ser bautizado. Basilio II envió a su hermana con un séquito
de oficiales y clérigos a Kherson, y allí Vladimir fue bautizado, en
el mismo año, por el Metropolitano Miguel y tomó también el nombre bautismal
de Basilio. Una leyenda común cuenta que Vladimir había sido atacado
de ceguera antes de la llegada de Ana y su séquito y había recuperado
su vista al ser bautizado. Entonces se casó con la Princesa Ana, y de
allí en adelante apartó a sus esposas paganas. Cedió la ciudad de Kherson
a los Griegos y regresó a Kieff con su novia. El historiador Ruso Karamsin
sugiere que Vladimir pudo haber sido bautizado mucho antes en Kieff,
puesto que los Cristianos y sus sacerdotes ya estaban allí; pero tal
acto habría humillado al orgulloso jefe a los ojos de su pueblo, pues
él habría aceptado humildemente un rito poco llamativo de manos de una
secta secreta y despreciada. Por lo tanto, él prefirió hacerlo venir
de los enviados del Emperador Romano de Constantinopla, como medio de
impresionar a su pueblo.
Cuando Vladimir regresó a Kieff se
hizo cargo de la conversión de sus súbditos. Ordenó que las estatuas
de los dioses fueran derribadas, cortadas en pedazos y algunas de ellas
quemadas; el dios principal, Perun, fue arrastrado a través del fango
y arrojado en el Río Dnieper. Estos actos impresionaron al pueblo con
la impotencia de sus dioses, y cuando se les pidió que siguieran el
ejemplo de Vladimir y se convirtieran en Cristianos fueron voluntariamente
bautizados, aún chapoteando en el río para ser los primeros en ser bautizados
por el sacerdote. Zubrycki piensa que esta buena disposición muestra
que las doctrinas del Cristianismo ya habían sido secretamente difundidas
en Kieff y que el pueblo solamente esperaba por una oportunidad para
confesarlas públicamente. Vladimir exhortó a todos sus súbditos a convertirse
en Cristianos, estableció iglesias y monasterios no solo en Kieff, sino
en Pereyaslav, Chernigoff, Bielegorod, Vladimir en Volhynia, y muchas
otras ciudades. En 989 erigió la gran Iglesia de Santa María siempre
Virgen (usualmente llamada Desiatinny Sobor, la Catedral de los Diezmos),
y en 906 la Iglesia de la Transfiguración, ambas en la ciudad de Kieff.
Abandonó su carrera como guerrero y se dedicó principalmente al gobierno
de su pueblo; estableció escuelas, introdujo tribunales de justicia
eclesiásticos, y llegó a ser conocido por su mansedumbre y su celo en
la difusión de la fe Cristiana. Su esposa murió en 1011, habiéndole
dado dos hijos, Boris y Glib (también conocidos como Santos Roman y
David, por sus nombres de bautizo). Después de esto su vida llegó a
perturbarse por la conducta de sus hijos mayores. Siguiendo la costumbre
de sus abuelos, él había repartido su reino entre sus hijos, dando la
ciudad de Novgorod en feudo a su hijo mayor Yaroslav; éste se rebeló
contra él y se negó a dar servicio o tributo. En 1014 Vladimir se preparaba
para marchar hacia el norte a Novgorod y quitársela a su desobediente
hijo, mientras Yaroslav invocaba la ayuda de los Varangianos contra
su padre. Vladimir cayó enfermo y murió en el camino. Su fiesta se celebra
el 15 de julio en los calendarios Católicos Ortodoxo Ruso y Griego Ruteniano,
y él ha recibido el nombre de Ravnoapostol (igual a los Apóstoles) en
el título de la fiesta y el troparion de la liturgia. Los Rusos han
adicionado en sus libros de servicios palabras referentes a su conversión
e intercesión para el Imperio Ruso actual (rossiiskaya zemlya), pero
los Rutenianos nunca han permitido estas interpolaciones.
PELESZ,
Gesch. der Union, I (Vienna, 1878), 79-127; NILLES, Kalendarium Manuale,
I (Innsbruck 1896), 212; Acta SS., IV, July, p.4; Bogoslovskaya Enciclopedia,
III (St. Petersburg, 1902), 564-67; GOLUBINSKI, Istoria Russkoi Tserkvi,
I (Moscow, 1901), pt. I, 105-87; MALTZEW, Die Nachtwache (Berlin, 1892),
724-27; ADENEY, The Greek and Eastern Churches (New York, 1908), 358-65;
MOURAVIEFF, Hist. of the Russian Church (Oxford, 1842), 10-18; ZUBRYCKI,
Gesch. des Fürstenthums Galicz (Lemburg, 1852).
ANDREW J. SHIPMAN
Transcrito por Victoria Theresa Scarlett
Dedicado a Joseph H. Anderson
Traducido del Inglés por Daniel Reyes V.