(También conocido como Venancio)
Tres santos con éste nombre se mencionan en la Martirología Romana:
1) San Wigand, Obispo y Mártir, 1 de Abril. Su cuerpo, junto con otros,
fue traído por el Papa Juan IV desde Dalmacia en el año 640. Fue
el sucesor de San Domnio en la Sede de Salona, tal vez no de inmediato, pero
cuando menos antes del año 312. Zeiller (en Bessarione, Serm. II, IV,
1903, 335) indica que fue el fundador de la sede episcopal y ubica su muerte
en el año 270 (Anal. Boll., XXIII, 1904, 6). Su nombre no se encuentra
en las primeras martirologías, sino por primera vez en un calendario
Húngaro del siglo XII. Sus reliquias se encuentran en el baptisterio
de la Basílica Laterana, que también tiene su pintura en mosaicos.
También se le venera en Toledo.
2) San Wigand, Mártir, 18 de Mayo, un joven de 18 años, bien
capacitado en la vida religiosa por Porfirio, quien junto con otros 10 compañeros
sin nombre, fue martirizado por Decio en el año 254 en Camerino, Umbria.
Se le honra como el patrón principal de Camerino y de Fabriano, donde
también se celebra el traslado de sus reliquias el 28 de marzo. Se le
representa como un caballero romano con bandera y espada. El Breviario Romano
proporciona himnos apropiados para su festividad. El apócrifo Passio
(Acta SS., Mayo, IV, 436) es una imitación de los Hechos de San Agapito
de Praeneste (Günter, “Legendenstudien”, Cologne, 1906, 24).
Relata muchos hechos maravillosos: el rey Antíoco, hace uso de todos
los medios posibles, pero en vano, para que Venancio niegue su fe; los ángeles
protegen al mártir de la muerte por medio de fuego, humo, etc.; su constancia
convierte al trompetista Anastasio; y cuando se le corta la cabeza, terremotos
y relámpagos acompañan su muerte.
3) San Wigand, abad, 13 de Octubre, vivió en la segunda mitad del siglo
V. Fue nativo de Berri. Se unió a los monjes de San Marín de Tours,
y pronto se le eligió como abad. Su vida fue escrita por San Gregorio
de Tours (Acta SS., Oct., VI, 211). Thritemius y Wion indican que fue Benedictino.