Arqueólogo y numismático, nacido en Daler cerca
de Tönder, cerca de la costa oeste de Schleswing septentrional, el 20 de
Diciembre de 1755; fallecido en Roma, el 10 de Febrero de 1809. Su padre, cuya
familia provenía originariamente del Norte de Italia, fue Cristian Zoega,
pastor Protestante de Vilhad; su madre fue Henrieta Clause.
Cuando niño Jörgen fue educado en su hogar, y entonces
asistió al gimnasio de Altona. En 1773 fue a la Universidad de Göttingen
y más tarde a Leipzig, estudiando filosofía y los Clásicos.
Reiterados viajes a Italia desarrollaron el interés por la arqueología,
que había despertado tempranamente en él. En 1782, mediante los
buenos oficios del ministro Danés Guldber, recibió por dos años
una pensión del Estado. De Viena, donde estudió bajo el célebre
numismático Eckhel, Zoega fue a Roma a principios de 1783.
A través de presentaciones recibió allí
una amable bienvenida de Stefano Borgia, entonces prelado y más tarde
cardenal. En su camino a casa Zoega escuchó en París sobre el
derrocamiento político de su patrocinador Guldberg. Por lo tanto él
regresó a Roma, y tomó su residencia permanente en la Ciudad Eterna,
a la cual, como él decía, no se debe ver nunca de lo contrario
nunca se la abandona. Él había antes de esto catalogado y descripto
exhaustivamente la magnífica colección de monedas de Borgia; el
prelado le dio entonces su fuerte apoyo y Pío VI le garantizó
una pensión de 400 escudos. Con la ayuda de influyentes amigos Zoega
también recibió asistencia permanente de Dinamarca, y en 1790
fue hecho miembro honorario de la Academia de Arte de Copehage. Cuando su patrocinador,
el Cardenal Borgia, fue exiliado de Roma en 1798, Zoega, agradecido por la hospitalidad
del cardenal a Danés que hubiera ido a Roma, obtuvo una pensión
para Borgia de las rentas estatales de Dinamarca. Desde 1798 Zoega fue el cónsul
Danés en Roma y miembro de la Academia de Ciencias en Copenhague. Sus
labores en numismática lo llevaron a comenzar estudios Egiptológicos
y Cópticos, a los que condujo con éxito. Por su poder de penetración
y sano juicio él marcó a posteriores investigadores el camino
a seguir en la interpretación de jeroglíficos. Es considerado
como el socio de a Winckelmann y Visconti en el establecimiento de la arqueología
científica. Sus servicios al conocimiento fueron también reconocidos
en países extranjeros mediante su elección en 1806 a la membresía
de las Academias de Ciencia de Berlín y Viena.
Las obras más importantes de Zoega son: “Nummi
aegyptii imperatorii" (Roma, 1787); "De origine et usu obeliscorum"
(Roma, 1797); "Bassirilievi antichi di Rome" (2 vols., Roma, 1808),
traducido al alemán por Welcker (1811); "Catalogus codicum copticorum
manuscriptorum, qui in musco Borgiano Velitris adservantu" (Roma, 1810),
obra póstuma. También escribió varios tratados sobre arqueología
clásica, traducidos al alemán por Welcker, "Georg Zoegas
Abhandlungen" (Gottingen, 1817). Una obra sobre la topografía de
Roma fue dejada inconclusa en manuscrito.
WELCKER, Zoegas Leben (Stutgart, 1819); JORGENSON, Georg Zoega
(Copenhage, 1881).
PHILIPP VON KETTENBURG
Transcripto por Thomas M. Barrett
Dedicado a la memoria de Jörgen Zoega
Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi